Presentación
  Temario
  Valores educativos
  Respeto y tolerancia
  Civismo y solidaridad
  Organización y trabajo
  Amistad y lealtad
  Fortaleza y generosidad
  El tiempo libre
  Medios de comunicacion
  Uso responsable de la Televisión
  Uso recomendado para Internet
  Responsabilidad
  Formación de la voluntad
  Participación en las tareas
  Educación para la libertad
  Defectos de la autoridad
  Sentimientos
  El valor de los sentimientos
  La empatía (I)
  La empatía (II)
  Autoestima
  Comunicación
  Conocimiento de los hijos
  Unas pinceladas de caracterología
  Comunicación entre padres e hijos
  Establecer dialogos
  e-mail
 
 
  Reunidos en torno a la mesa  

 

 

Muchos pensamos que sentarse juntos durante la comida es un elemento de cohesión familiar y social y a la vez una buen elemento de educación de nuestros hijos y nietos. Es este el espacio de reunión, de la tertulia y del reposo familiar en el cual no sólo debemos dar importancia a la forma de coger los cubiertos, sino a valores más fundamentales como el qué el joven tenga su iniciativa por ceder la fruta que le gusta más a un hermano o a un invitado, o a saber escuchar y no interrumpir con voz fuerte o esperarse a levantarse de la silla hasta que todos hayan acabado. Paciencia, generosidad y esfuerzo quedan bien patentes sencillos ejemplos de la convivencia cotidiana.

 


Algunos recordamos el argumento de la película “El festín de Babette”, de la escritora danesa Karen Blixen, interpretada genialmente por aquellos comensales que no sabiendo ni el nombre de lo que comen (menos el coronel) van suavizando sus formas de hablar, se duelen de haber enojado a los demás y se llena toda la mesa de miradas de complicidad, de perdón, de amor y de agradecimiento a las dos hermanas que han quedado solteras para ocuparse de la comunidad que los había legado su padre difunto. Para Babette la cocina es un arte con el cual es capaz de otorgar la felicidad a las personas que disfrutan de sus platos.

¡Que conveniente es en la actualidad no olvidar la mesa! Las prisas por el trabajo y por las dificultades que nos surgen cada día podrían ir arrinconando el encuentro diario familiar, fuente de descanso y de comunicación. A muchos, debido a la carencia de tiempo, nos resulta muy práctico tomar alimentos de la nevera y en plan rápido – todo debe ser rápido –, comer desordenadamente con los consecuentes problemas de salud, normales cuando se vive sin poder recuperar fuerzas.

Es un arte la cocina de muchas abuelas que transmiten las recetas tradicionales a sus hijos y nietos con la seguridad de que la memoria de los fogones y los platos típicos no se olvidarán; siempre habrá algún artista que tomará el relieve y que se ocupará que al menos en las celebraciones familiares “probemos” las recetas de la abuela y nos sentemos a la mesa, para dialogar.

 

Victoria Cardona Romeu
Extraido de su libro Som avis (Mina 2008, grupo 62)

Siguiente tema>>
 
 
Copyright © Victoria Cardona Romeu, 2005