Se hace imprescindible, por lo tanto, aprender unas nociones
de informática y así podremos dar criterios
sobre que páginas son interesantes para el entretenimiento,
la cultura, la mejora personal... y evitar los contenidos
nocivos como por ejemplo violencia, droga, racismo, etc. Para
información más amplia del uso de herramientas
de prevención sugerimos visitar www.optenet.com; www.internetsegura.net;
y para consultas el correo electrónico: eduquemxarxa@fcr.es.
Detallaremos a continuación unos aspectos sencillos
pero aconsejables, para llevarlos a cabo dentro del ámbito
familiar:
1. Colocar el ordenador en un espacio de paso: según
estudios realizados, un 50 por ciento de usuarios entre 8
y 14 años se conectan a Internet. Siempre es más
fácil recibir el apoyo de un adulto si un niño
está situado en una zona común de la vivienda,
y no a solas en su dormitorio, porque fácilmente pueden
introducirse en la web visitada por nuestros hijos e hijas
contenidos no deseables.
2. La conveniencia de establecer y pactar horarios para navegar
por Internet: como en el uso de la televisión y para
ir creando hábitos de orden; el uso indiscriminado
de este medio podría resultar poco pedagógico,
y en algún caso provocar adicción. En cambio,
con moderación y buscando webs adecuadas, ya sea para
hacer un trabajo escolar, o para obtener una información,
es un medio bastante provechoso y pedagógico para nuestros
niños y adolescentes.
3. Proporcionar estrategias para enseñar a navegar
por la red: Debemos saber que los jóvenes están
muy interesados en los chats, especialmente las chicas. Se
debe insistir a nuestros hijos o hijas del riesgo que podrían
correr en dar sus señas personales - seria como dar
las llaves de casa a un desconocido -, y en que no deben citarse
nunca con nadie para hacer una nueva amistad.
4. Crear un clima de confianza: Podemos tener la ayuda de
filtros (consultar las webs indicadas más arriba),
para evitar los mensajes nocivos de Internet. Pero, para conocer
las aficiones de nuestros hijos o hijas, lo mejor es saber
que les gusta y que buscan. Debemos escucharlos. Si no nos
explican que les interesa no les podremos asesorar. También
es conveniente animarlos a que nos pregunten cuando algo les
sorprenda.
Tenemos que dar la suficiente formación e información
para que nuestros hijos e hijas sepan hacer un uso responsable
de Internet. Cuando están conectados en el propio hogar
es más fácil tener idea de por donde navegan,
en cambio lo ignoramos cuando lo hacen con los amigos o conocidos.
Se ha hecho popular la frase "enseñar a navegar
sin hundirse", y esto es lo que debemos intentar como
buenos padres, conociendo el ambiente que frecuentan los nuestros
y proporcionando los medios necesarios para fortalecer su
espíritu responsable.
Estas nuevas tecnologías, bien orientadas, tienen
grandes posibilidades para el crecimiento personal y para
fomentar una curiosidad positiva de nuestros hijos. Internet
ofrece una ventana abierta al mundo para la búsqueda
y el conocimiento pero, como todo, requiere la atención
de los padres y madres para instruir y orientar la manera
de aprovecharla.
Victoria Cardona Romeu
Profesora y educadora familiar
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